On human rights, the United States must be a beacon. America is strongest when our policies and actions match our values.More
Home / Press Release / New Report Demonstrates that Mexico is not a Safe Third Country for Refugees
July 18, 2017

New Report Demonstrates that Mexico is not a Safe Third Country for Refugees

New York City—Human Rights First today released a new report assessing the dangers facing refugees in Mexico in the wake of proposals from the Trump Administration and Congress to block refugees passing through Mexico from seeking protection in the United States.  The analysis, “Dangerous Territory: Mexico Still Not Safe for Refugees” finds that migrants and refugees in Mexico face risks of kidnapping, disappearance, sexual assault, and trafficking, and that Mexican authorities routinely deport individuals to their home countries regardless of whether they fear return to persecution.

“Refugees face grave risks in Mexico due to kidnappers, traffickers, brutal violence, and alarming deficiencies in Mexico’s migration system which put them at grave risk of return to persecution.” said Human Rights First’s Eleanor Acer. “Any attempt to foist U.S. refugee protection obligations onto Mexico would force thousands of refugees to return to or remain in a country that is deeply unsafe for them, undermine U.S. global leadership, and set a poor example for countries that are hosting the vast majority of the world’s refugees.”

Earlier this year the Trump Administration and its congressional allies advanced proposals to shift U.S. refugee protection obligations onto Mexico and to block from the United States non-Mexican refugees and asylum seekers who pass through Mexico. President Trump’s January 25th Executive Order “Border Security and Immigration Enforcement Improvements” proposed to return some border arrivals to “contiguous territories,” such as Mexico, while they await U.S. immigration court removal hearings. Legislative proposals would change U.S. law to require asylum denials to refugees who travel through Mexico even if they lack actual protection there, and allow the Secretary of Homeland Security to declare Mexico a “safe third country” to which the United States would return refugees.  

Today’s analysis found that:

  • Refugees and migrants face acute risks of kidnapping, disappearance, sexual assault, trafficking and other grave harms in Mexico;
  • Mexican migration officers deport Central Americans who have expressed fear of return despite the country’s nonrefoulement and human rights obligations;
  • With the sharp rise in asylum filings in Mexico, the Mexican asylum system lacks effective national reach and capacity;
  • Deficiencies, barriers, and flaws in the Mexican asylum system leave many refugees unprotected;
  • Detention is used to punish people who request asylum and as a threat to pressure people from applying for asylum in Mexico;   
  • Children, families, and asylum seekers are detained in violation of Mexico’s human rights and refugee protection commitments;

Human Rights First has previously documented U.S. efforts to turn back asylum seekers to Mexico, including in a major report which documented dozens of instances in which U.S. border agents unlawfully turned away asylum seekers from the U.S. southern border. The report, “Crossing the Line,” was based on 125 cases of asylum seekers turned back to Mexico at U.S. ports of entry by CBP agents. CBP spokespersons’ statements following the report’s release further confirmed CBP’s responsibility to uphold U.S. legal obligations to receive and process asylum seekers. A recently released  audio recording documents and instance in February 2017 of a Customs and Border Patrol (CBP) agent repeatedly turning away asylum seekers at the U.S.-Mexico border, a violation of U.S. law and treaty commitments.

“While the United States should strongly support efforts to build protection capacity in Mexico and elsewhere in the region, given the dire dangers and the glaring gaps in protection, Mexico is still far from a safe country for refugees,” added Acer

Today’s report includes a number of recommendations for the U.S. and Mexican governments. These include recommendations that the Trump Administration lead a comprehensive initiative, along with other nations, to expand protection of refugees in Mexico and elsewhere in the region, and that the United States set a strong example at home and abandon efforts to shift refugee protection responsibilities on to Mexico, including through “safe third country” arrangements, “firm resettlement” revisions, or other moves to block refugees who pass through Mexico from the United States or the U.S. asylum system.

For more information or to speak with Acer contact Mary Elizabeth Margolis at margolisme@humanrightsfirst.org. 

Nuevo Informe Demuestra que México no es un Tercer País Seguro

New York City—El día de hoy, Huma Rights First público un informe evaluando los peligros que enfrentan los refugiados en México en luego de las propuestas de la administración de Trump y el congreso para impedir a los refugiados que pasan por México que busquen protección en los Estados Unidos.  El análisis “Territorio Peligroso: México Continúa Siendo Inseguro para Refugiados” encuentra que los migrantes y refugiados en México enfrentan riesgos de secuestro, desaparición, asalto sexual, tráfico sexual, y que las autoridades mexicanas deportan individuos de rutina para sus países de origen, a pesar de que tengan miedo de regresar por persecución.

“Refugiados enfrentan graves riesgos en México debido a secuestradores, traficantes, violencia brutal, y deficiencias alarmantes en el sistema de migración de México que los puso en alto riesgo de volver a la persecución.” dijo Eleanor Acer de Human Rights First. “Tratar de imponer a México de cumplir con las obligaciones de protección de personas refugiadas que corresponden a los Estados Unidos dejaría a miles de personas refugiadas sin otra opción que permanecer en un país muy peligroso para ellos, además de socavar el liderazgo global de EEUU y ser un ejemplo malísimo para países que en este momento acogen la gran mayoría de las personas refugiadas en el mundo.”

A principios de este año, la administración Trump y sus aliados en el congreso formularon propuestas para trasladar las obligaciones de protección de personas refugiadas de los Estados Unidos a México y para cerrar el acceso a los Estados Unidos. para toda persona refugiada o solicitante de asilo no mexicana que pasa por México. La orden ejecutiva “Mejoras a la seguridad fronteriza y en la aplicación de las leyes de inmigración”, firmada por el presidente Trump el 25 de enero, propone obligar a algunas de las personas que llegan a la frontera a volver a “territorios contiguos” como México mientras que aguardan su audiencia de remoción en la corte de inmigración de los Estados Unidos. Sus propuestas legislativas cambiarían la ley del tal forma que el asilo en los Estados Unidos pudiera ser negado a cualquier persona que haya pasado por México, aunque ésta persona carezca de verdadera protección allí. Asimismo, le permitiría al Departamento de Seguridad Interior de declarar México un “tercer país seguro”.

El análisis de hoy encontró que:

  • Refugiados y migrantes enfrentan serios riesgos de secuestro, desaparición, asalto sexual, tráfico y otros peligros graves en México;
  • Los funcionarios mexicanos de migración deportan centroamericanos quien han expresado temor de regresar a sus países, a pesar de las obligaciones de non-refoulement y de derechos humanos del país;
  • A medida que aumenta el número de solicitudes de asilo en México, el sistema mexicano de asilo le falta alcance nacional efectivó y capacidad;
  • Deficiencias, barreras, y defectos en el sistema de asilo mexicano dejan a muchos refugiados desprotegidos;
  • Detención es utilizada para castigar a las personas que solicitan asilo y como una amenaza para presionar a las personas para que no soliciten asilo en México;
  • Los niños y niñas, las familias y otros solicitantes de asilo son detenidos en violación de los compromisos de México en materia de derechos humanos y protección de los refugiados.

Human Rights First ha previamente documentado los esfuerzos de los Estados Unidos para devolver los solicitantes de asilo para México, incluyendo un informe que documentó docenas de casos en los que agentes fronterizos estadounidenses ilegalmente rechazaron solicitantes de asilo en la frontera del sur de los Estados Unidos. El informe, “Crossing the Line” se basaba en 125 casos de personas solicitantes de asilo presentándose a puertos de ingreso estadounidenses que fueron obligadas a volver a México por agentes de la Patrulla fronteriza estadounidense (CBP). Las declaraciones hechas por portavoces de CBP después de la publicación del reporte afirmaron que CBP debe respetar las obligaciones legales que tiene los Estados Unidos para recibir y procesar a las personas que solicitan asilo. Una grabación de audio publicada hace poco documenta una ocasión en febrero 2017, en el que un agente CBP repetidamente rechazo solicitantes de asilo en la frontera de los Estados Unidos con México, que es una violación de la ley y compromisos de tratados.   

“Mientras los Estados Unidos deben apoyar fuertemente los esfuerzos para aumentar la capacidad de protección en México y otros países en la región, dado al gran peligro y las faltas evidentes en la protección, México todavía está lejos de ser un país segura para los refugiados,” añadió Acer.

El informé de hoy incluye a una seria de recomendaciones para los gobiernos de los Estados Unidos y México. Esto incluye recomendaciones que la administración de Trump conduzca una iniciativa integral, junto con otras naciones, para extender la protección de refugiados en México y en otras regiones, y que los Estado Unidos de un ejemplo fuerte en su propio país y renuncie a todo intento de trasladar sus responsabilidades de protección a personas refugiadas a México, incluyendo acuerdos sobre “terceros países seguros,” revisiones de "reasentamiento firme" u otras medida para impedir el acceso de las personas refugiadas que pasan por México al sistema de asilo estadounidense.  

Para más información o para hablar con Acer, contacte Mary Elizabeth Margolis, margolisme@humanrightsfirst.org.